“Sé que voy a ser muy fuerte para luchar por su justicia”, así lo dijo la mamá de Marcela Gómez, en diálogo con los medios de comunicación presentes, también estuvo la familia de Ely Mendilaharazu. Dos testimonios, un mismo dolor y pedido de justicia.
María José, la mamá de Marcela fue la primera en hablar “hoy hace un mes que no la tengo a mi hija, porque un enfermo decidió terminar de la peor manera que yo creo que no va a ver forma de poder ocupar ese lugar nadie, ese vacío que quedó en mí, en las hermanas, hermano, pero yo sé que voy a hacer muy fuerte para luchar por su justicia, porque esta persona no va a salir cueste lo que cueste, no va a estar libre, voy a pedir justicia. Es una persona que no tiene compasión por nada ni por nadie, porque él ya estuvo con otro caso de violencia de género, y a mi hija la que era su pareja le hizo todo lo que nadie se puede ni imaginar”.
“Me quitó lo que más quería, siempre me amenazó y lo logró, me quitó a mi bebé porque era la más chica y era la que siempre le hacía frente y por su valentía dio la vida por su hermana, lucho hasta el último segundo de su vida, y por esa valentía tengo que ser fuerte como ella lo fue, porque ella dio todo, por su hermana y sus sobrinos, entonces yo le pido a la justicia que esta vez no lo dejen como los otros casos, como las otras causas que tenía que lo dejaron en libertad. Yo pido justicia y que cumpla lo que tiene que cumplir”.
Luego habló la mamá de Ely Mendilaharazu, una joven de 29 años de la ciudad de Azul víctima de femicidio “yo soy Olavarriense” expresó, “este hecho ocurre el 16 de agosto y Eliana estuvo más de 60 días en agonía. Había sido mamá hacía apenas dos meses, dejó cuatro hijos y uno con apenas dos meses, es una desolación total”.
“El femicida se encargó como lo venía diciendo. Ely tenía un embarazo de alto riesgo, y la pandemia no me permitió viajar para estar presente presencialmente, el asesino la dejó en estado vegetativo pero hoy eso me empodera para llevar adelante mi lucha, que la justicia sea justa, porque el dolor que no atraviesa es tremendo y no se lo deseo a nadie ni a mi peor enemigo”.
Además “hoy como mamá estoy conformando una Asociación Civil, que me transforma el dolor en amor, porque no queremos que haya más Marcelas, Ely, ya no son ni una menos, son miles menos, cambiemos eso. La sociedad tiene que tener compromiso, hay falta de empatía pero esto nos atraviesa a todos, no hay clase social, política, religión nos abarca a todos entonces el compromiso debe ser asumido por todos sino no vamos a transformar nada”.
“Queremos que las condenas sean perpetuas, sin beneficios, queremos que cambien las condenas que los jueces se pongan a trabajar, que no miren para el costado”.
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