La FIO hace escala en América Latina y Europa con docentes y estudiantes

La FIO hace escala

La FIO hace escala en América Latina y Europa con docentes y estudiantes, la internacionalización universitaria es una política de gestión desde 2013, con acciones integrales y sello propio. La Lic. Julia Igoa explica cuáles son los posibles itinerarios académicos y cómo han logrado trascender las fronteras, aun en tiempos de pandemia.

El mundo del conocimiento no tiene fronteras y la Facultad de Ingeniería lo fomenta como una política institucional que trasciende las aulas, con acciones de internacionalización universitaria. América Latina y el Caribe pero también Francia, España y Alemania son los destinos más buscados por estudiantes y docentes que eligen hacer las maletas para vivir experiencias académicas en otras latitudes.

La posibilidad de incorporar las dimensiones globales interculturales a las funciones de la Universidad desde la formación en docencia, extensión, investigación y desarrollo lleva décadas en la FIO. Esto se formalizó en 2013 a través del Area de Relaciones Internacionales, dentro de la Secretaría de Investigación y Posgrado.

El espacio fue creado como una herramienta capaz de promover la universalización de saberes con “sentido propio” y un desarrollo endógeno que se apoya en tres ejes: formación académica e internacionalización de la currícula; cooperación internacional en ciencia y técnica; y fortalecimiento intrainstitucional de la gestión y administración.

“Tenemos programas propios de la FIO que gestionamos directamente con el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación. Otros a partir de convenios con otras instituciones universitarias o que articulamos desde el Rectorado, como el programa PILA, que es a nivel Latinoamérica y presencial pero con el COVID 19 giró a virtual”, explica la Lic. Julia Igoa, responsable del Área de Relaciones Internacionales.

La movilidad académica estudiantil presencial, virtual mediada o híbrida contribuye a la formación integral, interdisciplinar e intercultural y facilita a las/os jóvenes la incorporación de las habilidades blandas en su formación profesional.

Por eso, un desafío para este 2022 será incorporar la dimensión internacional en el contexto de reforma de los planes de estudio además de promover lazos de cooperación docente con pares de otros países a partir de la internacionalización de sus prácticas.

Asomar al mundo desde casa

El impacto de la crisis sanitaria provocada por el COVID-19 es innegable pero “no nos limitó sino que nos permitió reforzar la virtualidad mediada como instrumento para hacer internacionalización en casa. No nos movemos de acá pero podemos hacer actividades que nos unen al mundo; algo que ya se venía trabajando pero la pandemia lo aceleró”, valora la profesional que se graduó en la Facultad de Ciencias Humanas de la UNICEN.

En esa misma sintonía la FIO pudo trabajar en la conformación de aulas virtuales interculturales y dictar, por primera vez, clases espejo junto con la Fundación Universidad de América (Colombia) y la Universidad Tecnológica San Juan del Río (México). La experiencia resultó un éxito en enseñanzas y aprendizajes sobre medio ambiente por lo que se gestiona una edición anual con Olavarría como eslabón clave.

Eso habilita, hoy, a dar un nuevo paso mediante la creación de “otras cátedras que puedan tener espacios de cooperación con docentes de otras universidades y serán hibridas. Volvemos a la presencialidad pero logramos que nuestros estudiantes integren aulas con pares de otras universidades mediante contacto virtual”, se entusiasma Igoa.

Con impacto local

La FIO hace escala en América Latina y Europa con docentes y estudiantes, otra línea de acción es generar un puente de cooperación internacional en cuanto a innovación, ciencia y tecnología que a la vez conecte con el medio socio productivo local mediante alianzas estratégicas con actores e instituciones relevantes del entorno social.

“Hay docentes que tienen vínculos y un camino desarrollado. Tratamos de pensar que esa cooperación internacional tenga impacto en el desarrollo local. Que las cooperaciones no sean sólo academicistas sino que tengan extensión al medio y en ciertas actividades puedan involucrar a actores sociales de relevancia que aún hoy no tienen vínculo con la FIO, o lo tienen pero en menor medida a lo esperable”, grafica la Lic. Igoa.

El tercer eje es englobante y apunta a mejorar la capacidad y calidad de gestión administrativa de todas las actividades que propician el desembarco de Ingeniería a escala internacional.

Países y metas:

En 2005, Julia Igoa trabajaba en el Rectorado de la UNICEN y bajo el impulso del Ministerio de Educación que promovía la internacionalización universitaria propuso crear del Area de Relaciones Internacionales que ocho años después replicó en la FIO.

“Eso le dio peso jerárquico y la convierte en un área de gestión que promueve acciones. Cambia la política institucional para dinamizar y ser activos, generar y no reaccionar solo a lo que llega de afuera”, destaca Igoa.

El eje más desarrollado pasa por la cooperación para movilidad estudiantil y tiene que ver con internacionalización de la currícula. Se logró mediante un trabajo sostenido y personalizado para que los estudiantes de Ingeniería, “muy apegados al plan de estudios, se animaran a presentarse a estos programas de movilidad. Hicimos jornadas de intercambio donde jóvenes del extranjero y nuestros contaron sus experiencias, compartieron comidas típicas, bebidas, algo de arte y música. Eso ayudó mucho”, comenta la licenciada.

Por eso, el objetivo es que esta dimensión sea incorporada a los planes de estudio para que “se internacionalice el curriculum”, agrega la profesional.

Otra meta para este año será relevar a través del Centro de Graduados ese intercambio estudiantil que se genera principalmente con países de América Latina y el Caribe en un horizonte que también incluye a España, Francia y, en menor medida, Alemania. “Recibimos estudiantes de esos mismos países y queremos hacer un seguimiento”, asume Julia Igoa.

Desde la gestión, hoy el esfuerzo está puesto en fomentar el intercambio pero a la vez promover destinos que sean accesibles, seguros y menos costosos. “Estimulamos que elijan países latinoamericanos aunque se definen prioridades en función de objetivos y el abanico de posibilidades es muy amplio”, aclara la profesional.

Hay gestiones direccionadas desde Educación y otras que surgen a través del Rectorado y “siempre nos integramos pero definimos la internacionación a partir de las realidades de los estudiantes de Ingeniería y del resto de los claustros, con sentido propio y un desarrollo endógeno pensando en nuestras propias particularidades”, dice Julia Igoa, convencida de que ese tour académico tiene un crecimiento exponencial.

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